Tarta New York Cheesecake Whole Kitchen


Whole kitchen en su Propuesta Dulce para el mes de julio nos invita a preparar todo un clásico de la repostería norteamericana, la clásica New York Cheesecake.

18:00 horas del día 29 de julio: me salta la alarma que me avisa que tengo que preparar la entrada en el blog de la siguiente propuesta dulce del Círculo Whole Kitchen que tengo que publicar el día 30 de julio.

Horror!!! no sólo es que no me acordara de preparar la entrada sino que ni siquiera me acordaba de que tenía que preparar la tarta, ponerla bonita, sacarle una foto y colgar una entrada decente en el blog :S

Escarbo en la memoria y recuerdo que pregunté en el Círculo si se tenían que hacer las dos propuestas que se plantean al mes para no quedar descalificado pero veo que no me han respondido con lo que acudo a mi incondicional en temas blogueros cocineros MªJosé y me confirma que sí, que me tengo que poner rauda y veloz con la tarta.

Pues menos mal que tengo que preparar una New York Cheesecake que es sólo preparar una base y un relleno en el que sólo es echar ingredientes batir y hornear que si tengo que hacer la Saint Honoré del mes pasado me dá un pasmo!!!

Lo que mal empieza no tiene por qué acabar mal pero desde luego que la elaboración de ésta tarta ha sido de todo menos facilona :(
Por sistema, siempre que hago una tarta en un molde desmontable, la base del mismo la forro con papel de aluminio o film transparente, para que sea más fácil desmoldarla y además la meto en un molde mayor por si acaso gotea la mezcla.

En éste caso no es que la mezcla goteara, es que o mi máquina pesa mal, o la receta de la base de la tarta llevaba demasiada mantequilla porque una vez que la base de galleta alcanzó una temperatura considerable, en la que la mantequilla se vuelve líquida, ésta rebosó del molde desmontable y gracias que tenía el otro el horno entero no se me pringó enterito de mantequilla :)

Una vez que he sacado el molde del horno y gracias a las prisas porque me estaban esperando para cenar, el molde y todo su contenido se ha chocado contra el suelo de la cocina, grrr!!! La buena noticia es que el molde ha caído hacia arriba :D

Solventados esos problemas que confío hayais tenido más de uno el resultado no ha sido todo lo penoso que se preveía ya que me veía presentandoos una tarta New York Cheesecake desestructurada, jejeje.

Sin más preámbulos, la elaboración:

COMPOSICIÓN
1. Base
2. Relleno
3. Toppping ( lo he sustituído por Mermelada de cerezas con toque de canela)

INGREDIENTES:

1. Base
210 gr. de galletas
40 gr. de azúcar
120 gr. de mantequilla

A éstos ingredientes les he añadido 50 gr. de almendras porque me gusta mucho el sabor y la textura que deja.
2.Relleno
1 Kg. de queso crema (Tipo philadelphia)
190 gr. de azúcar
35 gr. de harina de repostería
5 huevos
80 ml. de nata
1/4 cdta. ralladura de limón o extracto de limón (he elegido extracto de limón)
1 cdta de extracto de vainilla

ELABORACIÓN:
Así nos lo han contado en el Círculo ;)

Base
Trituramos nuestras galletas hasta dejarlas con una textura fina, como la harina. En un bol, combinamos las galletas, el azúcar y la mantequilla derretida, mezclamos hasta formar una masa compacta.
Colocamos nuestra masa sobre el molde desmoldable y presionamos uniformemente sobre el fondo del molde, hasta obtener una capa de unos 3 cm. Reservamos mientras en el frigorífico.
Relleno
Ponemos en el bol de nuestra batidora el queso crema, el azúcar y la harina, batimos a velocidad media durante unos dos minutos, seguidamente añadimos los huevos, uno a uno, batiendo después de cada adicción y mezclamos, a continuamos culminamos añadiendo la nata, el limón y la vainilla, y mezclamos nuevamente hasta conseguir que nos queden todos los ingredientes bien integrados, pero con cuidado de no batir en exceso, no queremos introducir aire en nuestra masa.
Vertemos la masa sobre nuestra base de galletas y la introducimos en el horno, previamente precalentado a 180º durante 15 minutos, transcurrido este tiempo, bajamos la temperatura a 120º grados y lo dejamos durante 1’5 horas más o hasta que esté firme (el centro de la tarta parecerá un poco húmeda, es normal).
Pasado este tiempo, la sacamos del horno y la dejamos enfriar mientras preparamos nuestro topping.
Yo para la elaboración de la receta, tanto de la base como del relleno he utilizado mi adorada thermomix (icono de enamorada hasta la médula). Como he comentado anteriormente, en vez del topping, para decorarla, he usado mermelada y el resultado no sé aún cómo ha sido porque hasta mañana no nos comeremos la tarta y no podré juzgarla con el paladar.
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