#destinocandeleda. A la vera de Gredos. Día 1


Situado en la ladera sur de la sierra de Gredos se encuentra la localidad abulense de Candeleda.


Gracias a su situación privilegiada y el microclima tan suave que existe en la zona, Candeleda puede ofrecer al turista múltiples actividades de todo tipo y en cualquier temporada del año.

Candeleda está ligada tanto económica como culturalmente con el Valle del Tiétar (Castilla y León), la comarca de la Vera (Extremadura) y Oropesa y Talavera de la Reina (Castilla La Mancha).

Existe amplia oferta del empresario local, con gran cantidad y variedad de casas rurals, centros de turismo rural, restaurantes, bares y cafeterías. También ofrecen actividades al aire libre como senderismo, rutas a caballo, paseos en canoa, rutas arqueológicas e incluso cuenta Candeleda con un campo de Golf que es gestionado por el propio ayuntamiento.
Para darnos a conocer la riqueza en cuanto a destino turístico se refiere, el ayuntamiento de Candeleda, con el apoyo del empresario local nos invitó el pasado fin de semana al I Blogtrip. Toda la oferta turística a nuestra disposición para pasar un fin de semana completo y repleto de actividades.

Para no hacer muy larga la entrada y para poder hablar de cada uno de los sitios visitados con cierta holgura he dividido el fin de semana en tres entradas, una por cada uno de los días.


Comenzamos con el primer día ;) Visita a La Casa de los Tomillares, hotel de lujo situado en la parte sur de Candeleda, hacia Oropesa, provincia de Toledo.




Un lugar privilegiado ideal para el descanso y la desconexión con el mundo, decorado con mucho gusto por sus propietarios, lleno de encanto y rincones especiales.

Dispone de ocho habitaciones dobles decoradas con mimo hasta el último detalle y piscina exterior desde el que se puede disfrutar de las excelentes vistas del pico Almanzor, el más alto de la Sierra de Gredos.
Dispone también de restaurante del que se puede hacer uso aunque no estés alojado en el hotel. Ofrecen carta y menú degustación y también cursos de cocina durante los sábados de otoño e invierno impartidos por dos chefs de Cordon Bleu.

Tras la visita y aperitivo nos fuimos a cenar a El refugio de la Virgen de Chilla  en el que degustamos un menú elaborado para nosotros en los que nos ofrecieron platos de su carta, que cambian cada temporada para adaptarse al producto del mercado.


Fotos tomadas de la propia página de Facebook de El Refugio de Chilla

Platos tradicionales como queso fresco de cabra al orégano y pimentón de Candeleda, migas con huevo, rin-ran candeledano, chuletillas de cabrito, entrecot avileño y carrilleras al vino tinto se mezclan con platos más innovadores como crema de manzana y puerro, hojaldre relleno de tomate caramelizado con anchoas y queso, pluma ibérica con sopa de queso de cabra y magret de pato con salsa de frutos rojos.

Pero si de verdad merece la pena llegar hasta éste restaurante es por los asados y en concreto la paletilla de cabrito a. La cocción lenta en el horno se revela en el paladar. La piel envuelve una jugosa y sedosa carne que se deshace en boca que sirven con una guarnición novedosa en la zona en la que predomina la zanahoria.

Los postres no se encasillan en la rutina. Junto al coulant con helado de menta y la mousse de limón, figuran la crema de queso con gelatina de aceite y el flan de café con salsa de cítricos.


Crema de queso con gelatina de aceite

Para terminar la noche un gin tonic en La Sari, en la Avda. Ramón y Cajal, 70, frente al colegio público Almanzor.

Mariasun, propietaria del bar y copropietaria de la empresa Sabor de Gredos, hace buena gala de todos los conocimientos adquiridos a través de los años en diversos cursos y catas de Gin Tonics y ofrece al cliente una amplia variedad de ginebras y tónicas prémium traídas de todas las partes del mundo.

Mariasun explica con detalle la historia del GinTonic y la historia de sus componentes, cómo y dónde se elaboran las ginebras y las tónicas y cómo se elaboran suculentas combinaciones.



Cerramos el día en el alojamiento que nos correspondió, el Hotel Rural El Camino, 22.000 m2 dedicados al bienestar y a la recuperación de energía, con tratamientos para el estrés y programas personalizados.

Cuenta con 9 habitaciones dobles, todas exteriores, con techos de madera de roble y una cuidada decoración.

Las habitaciones están perfumadas con aceites esenciales puros y en el baño encontramos jabones aromatizados por la propietaria del hotel.

En las zonas comúnes: el comedor, muy luminoso gracias a los grandes ventanales que tiene y con vistas a los jardines del hotel y a los montes de Toledo, el salón, decorado son sofás de piel y pluma, una pequeña biblioteca y una gran chimenea de leña ideal para los días de invierno, la piscina, rodeada de montañas y jardines con aguas de manantial depuradas con sal marina y el jacuzzi y la sauna.


En la siguiente entrada os contaré qué hicimos el sábado ;) Comenzamos en la Sierra y qué Sierra!!!




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