Cómo asar pollo de forma rápida y fácil. Pollo Asado fácil


El pollo asado es uno de los alimentos más deliciosos del mundo mundial :D a quien no le gusta el pollo asado? creo que no hay casa en la que no se haya preparado nunca y es tan fácil de hacer que todos, guste o no meterse en la cocina, lo ha preparado alguna vez.

El único condimento base para asar el pollo es la sal pero a partir de ahí imaginación al poder. Puedes añadir hierbas, limón, salsa de mango, naranja,... lo que se te ocurra.

El secreto principal para un resultado excepcional comienza por elegir un pollo de calidad. Yo en ésta ocasión, como siempre, he utilizado uno de cuk.

Los pollos cuk son sinónimo de sabor tradicional y ternura. Son pollos con una carne jugosa y sabrosa que reúne lo mejor de las estirpes camperas de crecimiento lento. Su textura se percibe diferente desde el primer bocado, recordando a los pollos de antes, jugosos, tiernos y con sabor.
Están sometidos a un programa de control desde la granja hasta el punto de venta, manteniendo la trazabilidad en todas las etapas del proceso. Criados en grajas de baja densidad, los pollos tienen un período de crianza de un mínimo de 56 días con alimentos totalmente vegetales y el espacio que garantiza una densidad de menos de 9 aves por metro cuadrado.
Hace poco preparamos un pollo asado entero y hoy venimos con una modificación que hace que sea más rápido y más fácil si cabe asar el pollo :D
Para tardar menos tiempo en asar un pollo primero tenemos que tener la precaución de sacarlo del frigorífico una hora antes para que atempere y después lo que hacemos es partirlo en dos para que tarde menos en asarse.
El pollo lo hemos puesto a asar sobre la rejilla y debajo hemos puesto una de las bandejas del horno para que vaya cayendo en ella la grasa que va soltando el pollo.
Hemos añadido a la bandeja del horno unas patatas cortadas en cachelos que nos sirven de acompañamiento perfecto para el pollo.
Acompaña también el pollo de una rica ensalada de lechuga, es un acompañamiento perfecto ;)



Nivel de dificultad: Extremadamente fácil
Tipo de receta: Carnes
Tiempo de preparación: 1 hora
Nºcomensales: 4-6

Ingredientes:

1 pollo;
sal;
patatas
Preparación:
Precalentamos el horno a 180º

1. Aunque para éste tipo de pollos no es necesario comenzaremos por limpiar el pollo bajo el chorro de agua fría y lo secamos con papel absorbente.

2. Partimos el pollo en dos, comenzando por hacer el corte al lado de la columna vertebral, justo al lado. Terminamos de partir por la parte del esternón.

3. Para que la piel del pollo quede bien crujiente lo que hago es desprenderla de la carne del pollo metiendo la mano con cuidado y rompiendo la "telilla" que une la piel con las pechugas.
Entre la piel y la carne podemos colocar unos trozos de mantequilla, unas hierbas, un poco de aceite, lo que queramos para enriquecer el sabor del pollo. Yo en ésta ocasión he optado por no poner nada. Al pollo le va fenomenal añadirle limón. Es un alimento ácido que compensará la tendencia del pollo de aportar sabores grasos y refresca el paso la sensación de grasa en la boca.



4. Colocamos el pollo sobre la rejilla del horno y colocamos la bandeja debajo con las patatas cortadas en cachelos. Horneamos 30 minutos. Yo primero lo hago con la piel hacia abajo.



5. Le damos la vuelta al pollo y horneamos otros 30 minutos.

Buen provecho!

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